viernes, 14 de enero de 2011

Miguel de Cervantes

Cervantes explica el origen de esta frase, cuyo significado es ponerse en guardia contra lo que pueda venir, si es que se teme con razón que algo malo, que ya nos sucedió, nos vuelva a suceder. En su narración cuenta que había un loco en Córdoba que, armado con una gran piedra, tenía la manía de dejarla caeer contra el primer perro que encontraba. Y sucedío que la descargó un día contra el hermoso perro de un boticario, que estaba muy encariñado con su animal, y al enterarse de quien se le había dejado tan mal parado, tomando una estaca salió en busca del loco y le dió de estazos gritándole:--¿A mi podenco le diste? ¿Es que no viste que era podenco mi perro?Lo de podenco lo repitió tantas veces como los estacazos, y el loco quedó tan escarmentado qeu tardó mucho en volver a salir de su casa.Cuando al cabo del tiempo volvió a salir, y de nuevo armado con su piedra esperaba dejarla caer sobre los perros que encontraba, se estaba un gran rato mirándolos primero y terminaba diciendo:--Este es podenco, ¡gurda!Y así sucedió que, recordando los estacazos del boticario, todos los perros le parecían podencos, y no volvió más a soltar la piedra.


Publicado por folgi @ 23:34
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