sábado, 05 de febrero de 2011

Aún no me han dado la carne, y ya me pides los güesos.

Habíase descuidado el repartidor de raciones de un pupilaje de dar a un pupilo, y miaba un gato junto a él, y para acordar de buen modo le diesen su porción, dijo al gato: "¡Zape allá! Aún no me han dado la carne y ya me pides los güesos." Muchacho de pocos años, sobrino mío, dijo otro tanto, con más agudeza y menos edad, y era que él y otro muchacho juntos en un canto de la mesa de los criados y dábanles unas pasas al principio: y habiendose descuidado el despensero, dijo Ambrosio que ansí se llmaba , al  otro que apartó el aparador: "Juanillo, trae un plato en que nos echen las pasas", y con este dicho se las dieron y causó a todos hastra risa la agudeza , y se podía hacer refrán: "Juanillo, trae un plato en que nos echen las pasas."

 

Berenjena a Almagro.

Es como llevar agua a la mar; porque allí hay muchas; dicen que un pobre hombre llevó de Olmedina allá dos cargas de ellas y causó risa y el refrán.

 

Escupir al cielo; escupir contra el cielo y caer en la cara.

Cuando se hace o maquina daño a quien no se puede empecer, y se vuelve el daño a quien lo procura hacer, y en otras cosas semejantes.

 

Haber traido los atabales.

Tener experiencia y no espantarse como la mula de atabalero, que no se espanta ni ha miedo de menores ruidos que los de atabales; dijo esto una mula a un mcuacho que desde lejos la espantaba sonado unas pedrezuelas para que saliese de un trigo.

 

Más vale en el tributo de la estaca, que la casa y la capa.

Quiere decir que es muy molesta la obligación de tener otro paso por nuestra casa o heredad. Hay para ello este cuento: que uno concertó tener en una casa una estaca adonde colgase su capa, y entrando y saliendo por ella, y al ponerla daba mucho ruido en abrirle y cerrar, a horas y a deshoras.

 

Más vale comer grama y abrojo que traer capirote sobre el ojo.

Un ratón de una despensa convidó a otro campesino que se viniese con él a hartar de buenas comidas; hízole así, y estando ambos comiendo entró el gato, y el ratón de casa, como sabía bien su guarida, escondióse presto;  el campesino tardó más , y se vió en peligro; el gato le alcanzó un rasguño sobre el ojo, que fue menester ponerse un pegote. Otra vez después le volvió a convidar, y él , escarmentado de la primera, respodió las palabras del refrán: aplicase a cosas semejantes, y dice lo que el otro: "Más vale vaca en paz que pollos con agraz."


Publicado por folgi @ 2:48
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